Cuando un niño tiene dificultades en el lenguaje, es normal que la familia se pregunte qué puede hacer en el día a día para ayudarle sin convertir cada momento en “ejercicios”. Ahí es donde entra el Método Hanen, un enfoque de intervención temprana que pone a los padres y cuidadores en el centro del proceso: la idea es que, con estrategias claras, la comunicación se trabaja en las rutinas reales del niño (juego, comida, baño, paseo), no solo en consulta.
En este artículo tienes una explicación sencilla del método, a quién suele recomendarse y ejemplos prácticos de cómo aplicarlo en casa.
¿Qué es el Método Hanen?
El Método Hanen es un enfoque de intervención temprana diseñado para ayudar a padres y cuidadores a fomentar y mejorar las habilidades de comunicación en niños pequeños con dificultades del lenguaje o con mayor riesgo de presentarlas. Se basa en que la familia tiene un papel clave en el desarrollo del lenguaje, porque el aprendizaje ocurre en las interacciones cotidianas.
En Centro Logos lo presentan como una formación para padres orientada a impulsar la comunicación de forma natural y funcional, aprovechando momentos reales del día a día.
¿En qué se diferencia de “hacer fichas” o repetir palabras?
La diferencia principal es el “cómo” y el “cuándo”: Hanen busca mejorar la comunicación en contexto, guiando a la familia para que use estrategias comunicativas que encajan con el nivel del niño. Es un cambio de enfoque: menos corrección, más oportunidades de interacción y lenguaje con sentido.
¿Para qué niños suele estar indicado?
Aunque la indicación concreta debe valorarla un profesional, este tipo de enfoque suele resultar especialmente útil cuando el niño es pequeño y hay:
Dificultades en el lenguaje o riesgo de retraso
El propio planteamiento del método se dirige a niños pequeños con dificultades del lenguaje o con un riesgo mayor.
Necesidad de potenciar la comunicación funcional
En la línea del servicio de logopedia del centro, el objetivo final es que el niño avance hacia una comunicación efectiva y segura, en todas las etapas del desarrollo.
Familias que quieren herramientas claras para el día a día
Hanen encaja muy bien cuando la familia quiere saber “qué hacer” en casa, pero con un plan guiado y realista.
Principios básicos: lo que sí funciona en casa
Sin entrar en tecnicismos, hay tres ideas que suelen marcar la diferencia:
Crear más oportunidades de comunicación (sin presionar)
En lugar de preguntar mucho o anticiparte a todo, se busca generar situaciones donde el niño tenga un motivo para comunicar (pedir, elegir, señalar, mirar, turnarse). Esto reduce frustración y aumenta iniciativa.
Seguir el interés del niño
Cuando el adulto se suma a lo que al niño le gusta (un coche, una muñeca, una cuchara, una caja), el lenguaje aparece con más facilidad porque hay motivación real.
Ajustar el lenguaje al nivel del peque
No se trata de hablar “como bebé”, sino de adaptar la complejidad para que el niño pueda comprender y participar. Poco a poco se amplía.
Estas bases se trabajan dentro del enfoque Hanen como herramientas para que la comunicación mejore en el entorno natural del niño.
Ejemplos prácticos por rutinas (muy aplicables)
Juego (10 minutos bien hechos valen más que 1 hora)
- Ponte a su altura, observa qué elige y acompaña con palabras cortas.
- Haz pausas (silencios útiles) para que el niño tenga turno.
- Si dice una palabra, tú puedes ampliarla con una frase sencilla (sin exigir repetición).
Comida y merienda (lenguaje + elección)
- Ofrece dos opciones visibles: “¿plátano o yogur?” (aunque no responda verbalmente, puede señalar).
- Nombra acciones reales: “abrir”, “más”, “agua”, “terminar”.
- Evita convertirlo en interrogatorio. Mejor pocas preguntas y más modelado.
Baño y vestirse (vocabulario funcional)
- Repite palabras útiles con significado: “jabón”, “agua”, “secar”, “camiseta”.
- Anticipa con frases simples: “ahora agua”, “después toalla”.
Estas rutinas son justo el tipo de contexto cotidiano donde Hanen propone intervenir con la familia como motor del cambio.
¿Cómo se integra con la logopedia en Centro Logos?
En Centro Logos trabajan con tratamientos personalizados y modelos de intervención actualizados, buscando lo mejor para cada paciente.
Dentro del área de logopedia, su enfoque está orientado a acompañar al niño hacia una comunicación efectiva, en un entorno acogedor y profesional.
El Método Hanen puede ser una pieza muy potente dentro de ese abordaje: familia + terapia, trabajando en la misma dirección.

